Durante la cuarta semana de trabajos y la quinta diligencia de exhumación en las fosas de Jojutla, Morelos, colectivos de familiares de personas desaparecidas informaron el hallazgo de entre 12 y 15 cuerpos, además de diversos restos óseos.
Las labores se llevan a cabo en el panteón municipal Pedro Amaro, un sitio señalado por los propios colectivos como punto de inhumaciones irregulares realizadas durante años por la Fiscalía General del Estado de Morelos.
En las diligencias participan familiares de personas desaparecidas y representantes de colectivos de búsqueda, quienes han acompañado de cerca el proceso. Sin embargo, han advertido que el avance ha sido lento, tanto por las condiciones en que se encuentran los restos como por ajustes recientes en la metodología de registro.
Además, denunciaron el incumplimiento del fiscal Fernando Blumenkron, quien se había comprometido a presentar un plan integral de exhumaciones que, hasta ahora, no ha sido entregado. Según los colectivos, los argumentos para justificar la demora carecen de sustento técnico y han generado incertidumbre en el desarrollo de los trabajos.
La activista Amalia Hernández Hernández, vocera del colectivo Tetelcingo y Jojutla, explicó que la cifra de cuerpos localizados aún es preliminar, debido a la complejidad del proceso de clasificación.
“Podrían ser entre 12 o 15 cuerpos, además de restos óseos”, señaló.
Detalló que un cambio en la nomenclatura utilizada para registrar los hallazgos ha complicado la individualización de los restos.
“Hubo un cambio en la nomenclatura para poder identificar absolutamente todo lo que está saliendo de las exhumaciones, lo que lo hace más complicado”, explicó.
Sobre los hallazgos preliminares, indicó que se han identificado restos que podrían corresponder a mujeres e infantes, aunque estos datos aún deben confirmarse mediante análisis de laboratorio.
“Infantes me parece que son dos hasta ahorita; mujeres, igual, me parece que van dos”, agregó.
Por su parte, Edith Hernández Torres, del colectivo Regresando a Casa Morelos, destacó que en esta etapa se ha incorporado un enfoque más técnico, con la participación de especialistas en áreas como antropología, genética, medicina legal y lofoscopía.
Explicó que la dactiloscopía —clave en la identificación humana— no fue aplicada de forma sistemática en intervenciones anteriores, lo que pudo haber significado la pérdida de información valiosa.
“Alrededor de 300 cuerpos perdieron esa oportunidad de dejar su huella dactilar”, señaló.
A pesar de los avances en la metodología, los colectivos consideran que el ritmo de trabajo sigue siendo lento. No obstante, subrayan la importancia de que las exhumaciones se realicen con dignidad.
“Creo que vamos un poco lento, pero adecuado para que los cuerpos se exhumen con dignidad”, expresó.
Hasta el momento, no existe una cifra oficial consolidada de personas identificadas, ya que el proceso de individualización continúa en laboratorio. Ante la falta de información completa por parte de las autoridades, los colectivos adelantaron que elaborarán su propio informe para documentar los hallazgos y construir una narrativa independiente de lo ocurrido en las fosas.