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Edith Guadalupe desapareció un miércoles. La Fiscalía esperó. El viernes ya era tarde.

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CDMX. – Edith Guadalupe Valdés Zaldívar, de 21 años, desapareció el miércoles tras acudir a una entrevista de trabajo en la Ciudad de México y fue encontrada sin vida el viernes dentro de un departamento en la alcaldía Benito Juárez. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México investiga el caso como feminicidio, en medio de señalamientos por omisiones, retrasos y posibles actos de corrupción.

La familia denunció la desaparición el mismo miércoles. Aseguran que la respuesta fue esperar 72 horas antes de iniciar acciones.

No está claro de dónde proviene ese criterio, pero aparece una y otra vez en relatos similares. En la práctica, termina funcionando como un freno. En una desaparición, ese tiempo no sobra: es el más crítico.

Mientras tanto, la familia investigó por su cuenta. Reunieron fotos, ubicaron la ruta y confirmaron que Edith entró al edificio donde después fue encontrada.

También enfrentaron versiones contradictorias: primero que no había entrado, luego que sí, pero sin certeza de salida. Toda esa información fue entregada a la autoridad. “Este trabajo lo hicimos nosotros”, resumieron.

La Fiscalía sostiene que supo del caso el jueves y que actuó de inmediato. La familia dice que avisó desde el miércoles. La diferencia es de un día. En estos casos, un día es todo.

El cuerpo fue localizado el viernes. Peritos comenzaron el procesamiento en la madrugada. La investigación avanzó cuando ya no había nada que prevenir.

La familia también denuncia que se les negó acceso a cámaras y que les pidieron dinero para agilizar el caso. Extorsión en medio de una desaparición.

Horas después, la propia Fiscalía aseguró que reconstruyó la ruta de la víctima con videovigilancia. Lo que antes no estaba disponible, apareció después.

La presión llegó con bloqueos en Eje 6 y avenida Revolución. Primero la protesta, luego la reacción. Sin ruido, no hubo respuesta.

La fiscal Bertha Alcalde prometió investigar posibles irregularidades. La jefa de Gobierno, Clara Brugada pidió prontitud y rigor. Ambas cosas llegaron tarde.

El caso ahora se investiga como feminicidio. Después de la desaparición, después de la espera, después del hallazgo.

En México, alrededor de 10 mujeres son asesinadas al día. Menos de una cuarta parte de los casos se investiga como feminicidio.

El caso ahora se investiga como feminicidio. Cuando ya no hay búsqueda posible.

Porque en estas historias el problema no es la falta de protocolos, ni de discursos, ni de promesas. El problema es cuándo se aplican.

Cuando la denuncia llega a tiempo, pero la respuesta no, cuando las pruebas existen, pero se ignoran, y cuando la acción solo aparece después del desenlace… La justicia deja de ser tardía. Se vuelve inútil.